Ingredientes:
1kg
de fresas
500gr
de azúcar
Gasificante
para repostería casera Hacendado (sobre blanco: acidulante y sobre lila:
gasificante)
unos
tarros de cristal que sirvan para hacer el vacío
Preparación:
Lavamos
y limpiamos las fresas quitándoles el rabito y las cortamos en trozos.
Las
vertemos en una olla amplia ya que luego al hervir salpica un poco, añadimos una
cucharada de postre de la mezcla del gasificante (sobre blanco y sobre lila).
Las dejamos a fuego suave unos 10min aprox,
hasta que el jugo que sueltan las fresas halla reducido un poco y estén casi
cocidas.
Mientras en una olla, esterilizamos los tarros
y las tapas en abundante agua hirviendo durante unos 20min, e introducimos en
el fondo un paño limpio para que los tarros no choquen entre si y no se rompan
al hervir.
Añadimos
el azúcar a las fresas y removemos a menudo con una cuchara de madera para que
no se nos peguen al fondo. Dejaremos que se vaya haciendo a fuego suave sin la
tapa, para que se evapore mejor.
Notaremos
a medida que vaya reduciendo como espesa. Tardará más o menos unos 15-20min.
Para saber como nos quedará de espesa, lo que podemos hacer es verter una
cucharadita de mermelada en un plato pequeño he introducirlo en el congelador 2
minutos, al cabo de ese tiempo lo sacamos y la extendemos con el dedo, al estar
ya fría veremos la textura que nos queda.
Trituramos
las fresas con una batidora eléctrica y una vez hecho esto la introducimos de
nuevo en la olla y la dejamos a fuego mínimo, de esta forma estará bien
caliente para rellenar los tarros.
Extraemos
los tarros y las tapas de la olla con una cuchara de madera y los colocamos
boca a bajo encima de un paño limpio de cocina 1 minuto, luego le damos la
vuelta para que no tenga condensación dentro y se sequen completamente, si las
tapas aún están un poco mojadas las acabamos de secar con papel de cocina.
Rellenamos
los tarros con un cucharón hasta casi los bordes (dejando aprox el espacio de
un dedo hasta la tapa), los vamos tapando fuertemente y poniéndolos boca a bajo
encima de un paño.
Los
dejamos así durante unas 12 horas, luego le damos la vuelta y comprobamos que
la tapa en el centro este perfectamente hundida, si no se aprecia a simple
vista presionamos un poco con el dedo en el centro y si hace "click"
o se hunde es que no ha hecho el vacío, en ese caso es mejor consumirla en los
próximos días.





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